Colicos de Una Muerta Anunciada -Parte I-

by Perry

by Perry

Transcurría la tarde de un viernes estival cuando la Archiduquesa de de Awa y Berwick-upon-Tweed se dirigía al encuentro de la Duquesa de Padul. Dos horas antes, la Marquesa se había marchado a Constantinopla.

El encuentro tuvo lugar en una plaza frente a la Catedral del Perdón. Después de intercambiar saludos y señales de afecto, la Duquesa y la Archiduquesa fueron rumbo al Palacio Obrijo y Corteso donde la servidumbre preparaba el banquete.

- Archidequesa, dijo la Duquesa, disculpe el atrevimiento pero la curiosidad me invade. ¿Cuál es el motivo del viaje de la Marquesa de Tartás Soule?
Duquesa, respondió la Archiduquesa, dejemos las formalidades a un lado. Nosotras nos conocemos desde chicas, jugamos juntas en Palacio y por el hecho de que mi título nobiliario sea mejor que el suyo, no quiere decir que sea superior. Así que diríjase a mí por mi nombre. Respondiendo a su pregunta, según sé, la Marquesa de Tartás Soule está participando del rito de iniciación de una mariquita.

Ambas amigas recordaron tiempos de antaño cuando jugaban en los patios de Palacio, cuando se revolcaban con los pajes en el establo y de la forma en que burlaron la prueba del pañuelo.

La noche transcurría normalmente cuando de repente, la Archiduquesa dijo:
Chaka, querida, tengo un mal presentimiento. Mi instinto maternal de mujer femenina me dice que la Marquesa corre peligro.
Tonterías, querida. Tú lo que necesitas es relajarte un poco. Tómate esta acetona con zumo de limón y vamos a retozar con los plebeyos.

La Archiduquesa indudablemente disfrutó de revolcarse entre el heno, revolotear con la mierda de caballo y recibir las lluvias doradas de la guardia real… pero dentro de ella, su instinto femenino de mujer no le permitía entregarse plenamente a los menesteres de la carne.

La Duquesa percibió que la Archiduquesa no era ella misma, pues cosas tan típicas de ella como morderse los pezones a la hora del orgasmo, quemarse el clítoris con un cigarro y pedir que la escupan, no eran observadas en esa noche de extrema pasión.

El momento de regresar a Palacio llegó y la Archiduquesa le confesó a la Duquesa que temía por la vida de la Marquesa, pero que ese temor no tenía ningún fundamento, simplemente era algo que en sus entrañas florecía.

El consejo de la Duquesa fue que se diese una duchita vaginal y un baño de ruda para cerrar los orificios, que reposase y a la mañana siguiente enviarían parte de la guardia real a Constantinopla para investigar sobre el bienestar de la Marquesa.

La Archiduquesa cayo rendida y no fue sino hasta las 12 de la mañana cuando se desperto y vistiendo su bata de seda egipcia se dirigió a los aposentos de la Duquesa a la que llorando le dijo:

Chaka, tenemos que ir a la policía a reportar la muerte de la Marquesa, no puedo mas, tenemos que hacer algo.

Perry, cálmate, ahora mismo vamos a la policía y si es necesario a los hospitales y a la morgue a exigir que nos devuelvan su cuerpo.

…………………Continaurá

5 comentarios para “Colicos de Una Muerta Anunciada -Parte I-”

  1. Información Bitacoras.com…

    Valora en Bitacoras.com: Transcurría la tarde de un viernes estival cuando la Archiduquesa de de Awa y Berwick-upon-Tweed se dirigía al encuentro de la Duquesa de Padul. Dos horas antes, la Marquesa se había marchado a Constantinopla. El encuentro tu…..

  2. sislerne Dijo:

    que intrigas…. que nervios… Ojalá Chaka acabe falleciendo…

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