Al rededor de las 5 de la tarde cuando la Archiduquesa y la Duquesa llegaron a Palacio, se encontraron con que el jefe de policía las estaba esperando en el estudio.
- Señoras, dijo de manera apologética el jefe de policía, se que ha sido un atrevimiento el venir sin avisar, pero tengo una información relacionada a la Marquesa que necesito compartir con Vuestras Señorías y estoy seguro será de vuestro agrado.
- Adelante, dijo la Archiduquesa, y le ordeno a la criada que trajese té de Floripon y unas galleticas de harina de Adormidera.
El jefe de la policía comenzó diciendo que había tenido una conversación con el Barón Gor Van Jermoler, quien le aseguro que había hablado con la Marquesa y esta le aseguro que regresaría el Sábado de su viaje a Constantinopla con el, pues el Baron también estaría en Constantinopla el Sábado.
- Señoras mias, dijo el jefe de la policía, como veis, no tenéis motivos de preocupaos por el bienestar de la Marquesa, ella llegara sana y salva hoy mismo en compañía del Baron Gor Van Jermoler que dicho sea de paso, es un caballero muy fiable.
La Archiduquesa y la Duquesa confiaron en la palabra del jefe de la policía y después de que este se marchara decidieron ir a las Termas Reales a participar de una orgía con los pajes y mercaderes del pueblo.
Justo antes de salir una de las criadas de Palacio le dijo a la Archiduquesa que había visto pasar el carruaje del Baron Gor Van Jermoler por el lado norte de Palacio.
Al rededor de las 7 de la noche el jefe de la policía fue sorprendido en su despacho por los gritos de la Archiduquesa y la Duquesa:
- Usted, vil y miserable hombre, seguramente ha sido usted el culpable de la muerte de la Marquesa, ha sido usted quien ha ayudado al Barón Gor Van Jermoler a matarla, por su ineptitud y beligerancia la Marquesa no podrá nunca mas revolcarse cual cerda en el lodo con los carniceros del pueblo, pero sepa usted, que esto no quedará impune, no descansaré hasta verlo tras las rejas, a usted y al bárbaro del Barón, como pudieron hacerle esto, solo porque era de hechuras abundantes, solo porque tenia el pezón de su seno derecho desparramado cual yema de huevo rota, solo porque era afín de copulación con pollinos, decía la Archiduquesa mientras la Duquesa sacaba de su bolso de piel de delfín albino Louis Vuitton una bolsa transparente cuyo contenido esparció sobre el escritorio del jefe de policía.
….Continuará










